Despertares con el Colegio oficial de psicólogos en la campaña “Dale un giro a tu vida”

Despertares con el Colegio oficial de psicólogos en la campaña “Dale un giro a tu vida”

Todas las personas podemos pasar una etapa de nuestra vida en la que no nos sentimos bien. Podemos estar más irascibles, nerviosos, tristes. O vernos saturados por nuestras emociones y reacciones. Los humanos somos complejos y presentar estas reacciones puede tener mucho más fondo del que parece a simple vista. Muchas veces pensamos que estamos estresados porque tenemos una vida muy activa con trabajo, estudios, hijos, etc. Y es cuando ese nivel de actividad baja, cuando nos damos cuenta, que aún así, nos seguimos sintiendo mal, o seguimos con nerviosismo o irritabilidad. ¿Por qué sucede esto? Solemos saber qué es lo que activa una emoción negativa de enfado, por ejemplo por el tráfico. Lo que muchas veces no nos planteamos es lo que mantiene y subyace a ese enfado, es decir, ¿Cuánto me dura el enfado?, ¿qué me calma, ¿qué aspectos realmente me irritan tanto? Los psicólogos en nuestras terapias tratamos de ayudar a que la persona vea el origen,  así como los efectos mantenedores de nuestras actitudes, comportamientos y emociones más dañinas. Este trabajo no es sencillo, pues varía completamente de una persona a otra y requiere un conocimiento profundo de psicología, así como experiencia. De ahí que nos hayamos adscrito a la campaña del colegio oficial de psicólogos de Madrid “Dale un giro a tu con ayuda de tu psicólogo colegiado”, pues solamente estos profesionales tienen la base y la regulación necesaria para ofrecer un trabajo serio y con garantías. En Despertares llevamos 6 años dedicados, en exclusividad, a la práctica de la psicología clínica. Por lo que tenemos mucho conocimiento y experiencia. Contamos con un amplio equipo...
Cómo detectar el mobbing o acoso laboral, y cómo hacerle frente

Cómo detectar el mobbing o acoso laboral, y cómo hacerle frente

Uno de los aspectos más importantes para desempeñar bien un trabajo es el ambiente que le rodea. Si un trabajador se siente valorado y respetado por sus compañeros, subordinados y superiores, sus tareas le saldrán mejor. Además, estará más a gusto en su día a día. Pero no siempre es así. Por cualquier motivo o cambio, todos podemos sentirnos menospreciados, acosados o maltratados en nuestro trabajo. Es decir, sufrir lo que se denomina mobbing o acoso laboral. Si no se le pone remedio puede llevarnos no solo a una pérdida de la confianza en nosotros mismos. También a sufrir otro tipo de problemáticas como ansiedad, depresión, estrés, ataques de pánico, etc. Este tipo de acoso no siempre se produce siguiendo el mismo patrón, ni se da en un único ambiente. Lo pueden ejercer los compañeros de trabajo, un jefe o varios e, incluso, un equipo completo de subordinados. Puede tener su origen en diversos motivos. Por ejemplo, un ascenso mal recibido por un compañero, un cambio de jefe o la envidia entre compañeros. En ocasiones es difícil de detectar, bien por su origen o porque, en un principio, es de baja intensidad. Pero las consecuencias son, si no se detecta y pone freno a tiempo, las mismas. Un trabajador aislado, acomplejado, inseguro y, con frecuencia, con problemas serios para poder desempeñar su trabajo. Muchas veces pide la baja para terminar con la situación, o cambia de empresa tratando de dejarlo todo atrás. Si piensas que puedes estar siendo víctima de mobbing, necesitas identificarlo adecuadamente para poder responder y hacerle frente. No solo las situaciones que pueden llevar a él. También...
¿Quiero que sigas siendo mi pareja?  Una cuestión difícil

¿Quiero que sigas siendo mi pareja? Una cuestión difícil

Llevamos ya varios años de relación de pareja, hemos vivido muchos acontecimientos, unos buenos y otros no tanto. Hemos hecho planes, unos se han llevado a cabo y otros no. Nos sentimos mal y nos hacemos la pregunta, ¿Quiero realmente seguir con esta persona? A lo largo de una relación de pareja se atraviesan varias fases. La primeras más intensas pues nos estamos conociendo y ajustando el uno al otro.  Después más tranquilas y sosegadas ya que nos sentimos aceptados,  cómodos y por tanto nos relajamos. Un “exceso de relajación” en pareja  nos puede llevar, al cabo del tiempo a plantearnos la cuestión de si realmente quiero seguir con esta persona. Por “exceso de relajación” entendemos no dotar a la relación de ingredientes que la hagan seguir viva. Ingredientes tales como trabajar para tener vivencias positivas, en el sentido amplio de la expresión. Una experiencia positiva se puede crea tanto haciendo un viaje maravilloso como saliendo a pasear cerca de donde uno vive. Es decir, somos nosotros lo que con nuestra actitud hacemos que una experiencia sea más o menos positiva. Otro ingrediente importante para alimentar nuestra relación de pareja es trabajar los roces de carácter o diferencias importantes.  Estos aspectos que en un principio apodemos aceptar pero con el tiempo pueden ser una de las causas de la ruptura. Estos ingredientes son los que permiten que la relación de pareja se construya, se afiance y se haga sólida.  En muchas relaciones,  la pareja  se está construyendo hasta la llegada de los hijos. Es decir nos conocemos, luchamos por nuestra estabilidad económica, nos vamos a vivir juntos y tenemos hijos…¿Qué pasa...
Aspectos psicológicos implicados en el proceso de reproducción asistida

Aspectos psicológicos implicados en el proceso de reproducción asistida

En este artículo os vamos a hablar de los aspectos psicológicos implicados en el proceso de reproducción asistida. Que las mujeres (y/o parejas) tienen hijos a edades cada vez más avanzadas es un hecho. Igual que es un hecho que a mayor edad, mayores son los problemas de infertilidad. Al menos en las mujeres, y es que por muy estupendas que estemos por fuera, a nivel de envejecimiento del aparato reproductor tenemos nuestra edad biológica, hayamos tenido el estilo de vida que hayamos tenido. Múltiples estudios afirman que la calidad de los óvulos  empieza a bajar a partir de los 35 años. A partir de los 40, o incluso antes, la calidad ha podido bajar hasta el punto de ya no ser aptos para engendrar una vida.  La infertilidad también llega por  problemas en el útero, los ovarios, enfermedades genéticas,  etc.  Estos son parte de los motivos que  lleva a una mujer a no poder tener hijos.  Y que se trata, muchas veces con altos porcentajes de éxito, en los centros de reproducción asistida. Los procedimientos más frecuentemente utilizados son la fecundación in vitro (FIV) y  la inseminación artificial (IA). La infertilidad afecta mujeres de todas las edades, con enormes deseos de ser madres, pero con grandes dificultades para conseguirlo. El momento de pedir ayuda varia mucho de una caso a otro. En caso de parejas heterosexuales es después de muchos intentos infructuosos de concebir, muchas veces durante años,  cuando la pareja se plantean pedir ayuda. Otros casos como en el caso de mujeres solteras que deciden afrontar la maternidad sin pareja, es más una decisión que se toma...
Claves para conseguir que una actividad nueva se convierta en un hábito

Claves para conseguir que una actividad nueva se convierta en un hábito

Esta época del año es muy buena  para iniciar procesos de cambio. Acabamos de regresar de las vacaciones de verano, los niños empiezan un nuevo curso, etc. Todo son cambios a nuestro alrededor. Y si durante el verano hemos decidido cambiar algún aspecto de nuestra vida, también supone una novedad para nosotros. Por ejemplo: dejar de fumar, hacer más ejercicio, retomar los estudios, etc. En definitiva, adoptar un nuevo hábito. El inicio de un nuevo curso es el momento perfecto para cambiar aquello de nuestra vida que no nos gusta. Pero, a no ser que se traten de variaciones leves, es mejor meditar detenidamente sobre lo que vamos a hacer. Cambios que tienen que convertirse en hábitos Una vez tomada la decisión, y ya con todo pensado y listo, llega el momento de llevar a cabo el cambio deseado. En muchos casos, el cambio precisa que algo nuevo que vas a hacer se convierta en un hábito. De otra forma puede que, aunque tengas muy buenas intenciones, abandones la nueva actividad pasados unos días. Bien porque resulte muy trabajoso y cansado o por nervios, es muy frecuente dejarlo. Por ejemplo, ir durante unos días al gimnasio y luego empezar a dejar de ir por cualquier motivo. Ya sea por una reunión puntual o por cansancio, poco a poco dejas de ir. Primero algunos días de la semana, después una semana entera, y luego ya no vuelves a ir. Como consecuencia, bien entrado el otoño, vuelves a estar como al principio. El cambio que estabas decidido a dar ya es cosa del pasado y tus buenas intenciones solo han durado...
Estrés postvacacional y vuelta a la rutina: cómo superarlo

Estrés postvacacional y vuelta a la rutina: cómo superarlo

Ya estamos en septiembre, y toca volver a la normalidad. Las vacaciones se han acabado para casi todos. Unos tienen que volver al trabajo, otros a estudiar, y todos a nuestros quehaceres habituales. Parece que los días de descanso y vacaciones han quedado atrás hace mucho. Pero, en realidad, solo ha pasado muy poco tiempo desde que estábamos relajados y descansando del trabajo. Los primeros días de rutina pueden ser complicados, y parecer que todo cuesta más de lo normal. Esta sensación, unida al cansancio y la dificultad a regresar a la vida normal puede deberse al llamado estrés postvacacional. Este síndrome lo sufre bastante más gente de lo que parece. Según varios estudios, entre un 30 y un 40 por ciento de la población lo ha experimentado en algún momento tras la vuelta de vacaciones. Afecta, sobre todo, a personas de entre 25 y 40 años, aunque también a niños y personas de mediana edad. Lo bueno es que, por lo general, se suele pasar en un par de semanas como mucho. El estrés posvacacional en el trabajo y en la pareja Regresar a la rutina es complicado para todos: madrugones, horarios, reuniones interminables, tareas aburridas, etc. Sobre todo si las vacaciones han sido largas o tu trabajo no te gusta demasiado. Encajar de nuevo todas las piezas y funcionar como antes de las vacaciones puede costar un poco. Los primeros días es normal sentirse más lento de lo normal. Además, acostumbrados a levantarnos y acostarnos más tarde, cuesta levantarse y acostarse más temprano. También puedes sentirte desanimado y falto de energía. Y lo mismo en la vida...

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